La sumisión química es un delito grave e insidioso que consiste en administrar una sustancia a una persona sin su conocimiento para manipularla o agredirla. Como espacios de ocio nocturno, los bares y las discotecas tienen un papel importante en la prevención de este problema.
Estas son algunas medidas concretas que pueden aplicar para contribuir a la seguridad de sus clientes:
1. Sensibilizar al personal.
- Formar al equipo para identificar signos y síntomas de sumisión química.
- Establecer protocolos de actuación ante una sospecha.
- Compartir información y consejos de prevención con los clientes.
2. Ofrecer protectores de vaso.
- Poner a disposición de los clientes coleteros cubrevasos, protectores de vaso o tests de detección.
- Fomentar el uso de estas soluciones mediante acciones o promociones específicas.
3. Favorecer un entorno seguro.
- Vigilar atentamente el establecimiento y actuar con rapidez ante conductas sospechosas.
- Instalar cámaras de seguridad en zonas estratégicas.
- Garantizar una iluminación adecuada.
4. Colaborar con las autoridades.
- Comunicar los casos sospechosos a las fuerzas de seguridad.
- Participar en programas de prevención impulsados por las autoridades locales.
Al implicarse activamente en la prevención de la sumisión química, bares y discotecas pueden contribuir a crear un entorno más seguro para todos.
Además, es importante que los clientes adopten también comportamientos responsables:
- No dejar nunca el vaso sin vigilancia.
- Aceptar bebidas únicamente de personas de confianza.
- Desconfiar de bebidas con un sabor u olor inusual.
- Avisar al personal si existe alguna sospecha.
La colaboración entre establecimientos y clientes puede ayudar a reducir el riesgo y mejorar la seguridad de todos.


