La sumisión química es un delito grave e insidioso que consiste en administrar una sustancia a una persona sin su conocimiento para manipularla o agredirla.
Durante una noche de fiesta es importante mantenerse alerta y adoptar determinadas medidas para reducir este riesgo.
Aquí tienes algunos consejos:
Antes de salir:
- No dejes nunca tu vaso sin vigilancia.
- No aceptes bebidas de personas que no conoces o en las que no confías.
- Si sospechas que tu bebida ha sido manipulada, no la consumas.
- Planifica una forma segura de volver a casa.
- Comenta tus planes y dónde vas con personas de confianza.
Durante la noche:
- Mantente hidratado.
- Come antes y durante la noche.
- Presta atención a posibles signos de sumisión química, como:
- Mareo repentino o sensación de embriaguez intensa
- Alteraciones de la visión
- Náuseas y vómitos
- Pérdida de coordinación
- Confusión
- Si crees que tú o alguien de tu entorno puede haber sido víctima, contacta inmediatamente con los servicios de emergencia.
Además de estos hábitos, existen soluciones complementarias:
- El coletero cubrevasos es un accesorio práctico y discreto que permite cubrir la bebida.
- El protector de vaso es otra solución física que ayuda a limitar el acceso a la bebida.
Adoptar estos hábitos y utilizar soluciones de prevención puede contribuir a reducir el riesgo de sumisión química.
Recuerda:
- Tu seguridad es prioritaria.
- Confía en tu intuición.
- No dudes en pedir ayuda si la necesitas.
Si sospechas de un caso de sumisión química, es importante recibir atención médica inmediata y presentar una denuncia ante la policía.


